miércoles, 27 de junio de 2018

Ensayo sobre los ensayos

Dentro de las tareas que tengo como docente está la de leer lo que escriben mis estudiantes; he encontrado en esos escritos artistas tímidos, poetas entusiastas, adolescentes deprimidos, pequeños adultos, fanáticos de izquierda (aunque no entiendan muy bien qué implica eso), personas críticas y hasta chiquillos ingenuos. Lo cierto es que puedo conocerlos mejor a partir de lo que escriben que de lo que me cuentan. Lo anterior no significa que los juzgue o los etiquete, al contrario, admiro a quienes tienen el valor de expresarse y valoro la confianza que implica ser leído. 

Escribir un ensayo no siempre es fácil, deben entender qué es para empezar, bueno, no hay un molde definido o una receta, hay que buscar algunos modelos y leerlos, enriquecerlo con figuras literarias y evaluarlo a la luz de la pregunta ¿estoy siendo crítico y coherente? El resto es elección de estilo.

La diversidad del ser humano es infinita, cada persona tiene una visión de mundo única a partir de varios aspectos, su crianza, por ejemplo, su orientación, sus sueños y profesión. Los aspectos que nos unen son admirables, solo que a veces nos empeñamos en señalar a lo diferente como malo, reprochable o despreciable, no debemos nunca olvidar que si queremos una mejor sociedad, debe haber espacio para todos en ella, sin importar nuestras particularidades. 

Hace unas semanas asigné a mis estudiantes del Colegio Científico elaborar un ensayo a partir de una experiencia, una gira de Religión a la institución llamada Manos Abiertas que atienden personas con reto cognitivo (decir discapacidad mental ya no es aceptado). 

El edificio es hermoso, las historias, desgarradoras. Al escuchar a la monja narrarnos algunas, veía la cara de mis chiquillos: unos impávidos, inmóviles, otros asombrados, algunos más sensibles, casi llorando, el silencio anunció que había cambiado algo en ellos. 

Lo que siguió fue un verdadero choque con la realidad, eso que llaman un cambio de paradigma, porque a todos ellos les correspondió jugar o bailar con los adultos internados, adultos con capacidad mental de niños. El ejercicio fue un éxito, lo pude sentir más cuando leí sus producciones que cuando los acompañé en una partida de dominó. 

Lo anterior me hace reflexionar acerca de lo relevante que es enseñar fuera del aula, lejos de la teoría y más cerca de la experiencia, las personas recordamos aquello que fue importante, no aquello que representó una nota en específico y de todo eso, salieron maravillosos ensayos, unos más técnicos que otros, unos más narrativos que el resto, algunos más fríos que los demás, tan emocionales. 

Nuevamente la diversidad se hace presente, cada uno es especial y tiene su manera de expresarse, de compartir o de vivir. Ojalá en el futuro tenga el placer de leerlos de nuevo; en esta ocasión quiero respetar el tamaño que yo misma solicité, así que me detengo acá. Nos leemos después.



3 comentarios:

  1. Definitivamente la preocupación principal de la mayoría de las personas es figurar en el medio consumista y superficial en el que vivimos. La pérdida de sensibilidad y la ignorancia nos llevan a subestimar el verdadero significado de las cosas que hacemos. No se trata de seguir la corriente y creer que todo está bien porque los demás así lo piensan. Al celebrar Halloween en nuestro país se pierde más a nivel social de lo que se gana económicamente, pero al final del día, lo más importante para todos es el dinero. Como usted menciona, es increíble la influencia gringa en nuestra sociedad, nos sentimos menos, rechazamos nuestra identidad tica y buscamos siempre parecernos a ellos, como si no hubiera suficiente que aprovechar de la esencia de tica, de nuestras costumbres, de nuestras raíces. Además de esto, lo más importante, el trasfondo de la celebración pagana parece no ser relevante para aquellos padres que disfrazan a sus hijos, para aquellas personas que pretenden lucir “spooky” en la noche de brujas, y además de eso, pegarse la fiesta en ese día de "celebración", ¿celebración por qué o quién?. En mi opinión, lo más profundo de esto es lo espiritual (algo en lo que creo firmemente) las intenciones “buenas” al final no importan, creo que con el simple hecho de decir “happy Halloween” o de disfrazarse de alguna criatura extraña no viviente, ya estamos alentando y promoviendo lo opuesto a la luz. El de abajo siempre ha buscado adoración, y ¡vamos!, eso es lo que obtiene en ese día.
    -Grace.

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