El lenguaje es, quizá, una de las cualidades más apreciadas de la
humanidad. A través de ella se desarrolló el pensamiento racional, evolucionó
en muchísimas lenguas y, claro, la comunicación humana se basa en él. Las
corrientes modernas de la lingüística dictan que el uso hace la norma y esa es
la razón por la que ahora cualquier cosa está bien dicha, o bien decida,
como guste el hablante.
Me puedo extender en detalles como este porque mi especialidad es
la lengua castellana, pero el blog es para hablar de todo y de nada, así que me
voy a detener en lo que llamo "la prostitución de las
palabras".
Veamos, el uso y el abuso son distintos, creo que nos hemos
abusado de ciertas palabras, aun cuando no corresponden a su respectivo significado,
me refiero a los vocablos que de repente se ponen de moda, al
punto de que se gastan y aburren en pocos meses, sea porque denominan un objeto que también se
puso de moda o porque llega a equivocarse su sentido. Pongamos un ejemplo:
Desde hace ya varios años, con el aumento de las enfermedades
causadas por la mala alimentación, muchas de las marcas de comida procesada se
vieron en la obligación de modificar las cantidades de azúcar y grasa de sus
productos, de ahí nace la comida "light": mantequilla light, natillas
light, té frío light, galletas light, Coca Cola light, cerveza light (que está reducida
en alcohol, no creo que logren que se metabolice en menos cantidad de
azúcares), pero en fin, todos estos alimentos llegaron a un mercado deseoso de
volverse flaco y saludable sin esfuerzo, por lo que se vende usualmente más
caro. El asunto lingüístico es que existe la palabra "liviano" que aplica para el
caso y se está usando más en español de un tiempo para acá porque nos acostumbramos a
verlo en inglés y tal vez ya no se vende tanto o se usa también la forma
"lite", que es más un asunto de moda que de salud alimenticia.
El asunto se repite con “Libre de colesterol”, aunque se trate de
productos vegetales que por definición no tienen colesterol, o la etiqueta
"Gluten Free", porque ahora resulta que el gluten es venenoso y todos
los no celiacos TENEMOS que expulsar ese villano de nuestra dieta. ¿Se me
olvida alguna otra?
Aquí van unos más: la tecnología de alta definición llegó a
revolucionar los aparatos electrónicos porque mejoraron notablemente las
imágenes, está de más decir que se refiere SOLO a las imágenes, pero
ahora cualquier objeto se le puede agregar el HD o hasta "ultra HD" para que
parezca de alta gama, tal como mi botella de agua que reza: "AQUA NANO
HD"... o sea ¿tengo agua de alta definición? ¿cómo es eso posible? Lo
anterior me da pie para incluir a las palabras usadas por todos sin cuidado ni
amor el "nano" solo para dar la impresión de que es un moderno y
compacto.
Pasemos al que más común se volvió RECICLAJE. En Costa Rica, país
que se dice ecológico llevamos años tratando de enseñar en escuelas y colegios
la cultura del reciclaje: ponemos contenedores rotulados, de colores, con dibujos,
con empaques pegados por fuera a manera de ejemplo y todavía cuesta que la
gente coloque el empaque donde corresponde. Pues bien, fallamos desde la
primera etapa, y para sumar, decimos reciclar cuando reutilizamos la botella,
la bolsa del supermercado o las hojas con una cara en blanco, explico: volver a
usar es reutilizar, mientras que reciclar implica que el objeto vuelve a ser materia
prima en una cadena de producción de un nuevo artefacto.
Quiero terminar intercediendo por todas aquellas porecitas palabras de las que todo mundo abusa, piensen si significa lo se dice en la etiqueta, caja o empaque o está usted contribuyendo con su desgaste y prostitución. Si llegó a leer hasta aquí ¡felicidades! tuvo tiempo para una hoja de salud pública lingüística, si es que eso existe...
Debemos inventar un medicamento para esa salud pública lingüística. =D
ResponderEliminarQuizás una opción es enseñar que nuestro idioma se debe respetar siempre y sentirnos orgullosos de utilizarlo siempre como el orgullo que tenemos algunos de cantar siempre nuestro Himno Nacional.
Saludos profesora Silvia.